Es bien sabido que las ideas, costumbres, creencias y presunciones del grupo social en el que nace y crece un niño, afectaran significativamente su desarrollo en todos los aspectos. Además, esta comprobado que poseen cierto nivel de cognición paranormal.
En algunas civilizaciones, como en la antigua Grecia, en Japón en donde, incluso, existió un ministerio de adivinación hasta mediados del siglo XIX y en África, incluso actualmente, las capacidades paranormales de los niños, son respetadas e, incluso, fomentadas.
En las muy industrializadas, los niños con estas condiciones son acusados de impostores o locos. En otras culturas, la opinión no es tan clara, sobre todo si no existen distinciones entre la actividad física y la espiritual, o entre lo paranormal y lo sobrenatural.