Se saca una carta por la mañana, para que sirva de indicador de las probabilidades creativas del día o los desafíos o pruebas que tendremos que enfrentar.
Si se anotan las cartas cada día durante un mes o un año, tendremos un panorama que nos indicará qué es lo que debemos aprender. También nos mostrará los distintos estados de ánimo que hemos tenido en ese período de tiempo, lo que revelará cuál es nuestro biorritmo.
Las cartas que se repiten son signo de que no se ha trabajado lo suficiente en esa área; las que no aparecen ya están incorporadas en la vida.
Este ejercicio implica un exhaustivo trabajo de autoconocimiento que lo puedo llevar por senderos insospechados, pero siempre de crecimiento.