Cartas de Tarot
El Diablo (XV)
Es una carta compleja, a la cual los diferentes autores han dados variados enfoques. Representa al aspecto negativo de nuestra personalidad, el ego que no quiere evolucionar. En la carta del Tarot Rider, El Diablo aparece con ojeras de burro, con cuernos y cara de chivo, lo que indica testarudez, obstinación, terquedad por el materialismo.
Sus alas son de murciélagos, porque se maneja en la oscuridad de la noche, en su frente tiene una estrella de cinco puntas invertida, simbolizando mala intención y sus ataduras a lo interior. En la mano izquierda tiene la antorcha de la destrucción invertida y con la mano derecha hace el signo de la magia negra.
Debajo de el hay una pareja encadenada desnuda voluntariamente a un cubo. La cola del hombre indica el uso indebido de su libre albedrío y de la mujer el mal uso del vino de la vida. El Diablo es la propia creación del hombre y normalmente funciona desde la mente, En esta carta el demonio representa los instintos primarios del hombre y personifica el egoísmo radical. Es el diferenciador, el enemigo de la unidad, el pone a los seres unos contra otros…
Afortunadamente El Diablo (nuestro organismo animal, nuestros instintos elementales), no es tan negro como lo pintan, el es nuestro inevitable socio de la vida. Si tomamos conciencia de su existencia, dispondremos del poder mágico bienhechor…
La chispa divina que está en nosotros debe vencer al instinto grosero y domesticar la bestia a fin de mantener la armonía entre cuerpo-materia-instintos y el espíritu. Esta carta es la opuesta a la anterior, La Templanza, y el negativo de Los Amantes. En esta imagen esto es evidente: las personas están encadenadas por su propia voluntad, ya que las cadenas en sus cuellos pueden abrirse cuando ellos quieran.
Significado adivinatorio de El Diablo: Negatividad, depresión, descontento, magia negra. Mal uso de la fuerza y el poder. Ataduras, apegos, amarras imaginarias, reacciones emocionales fuertes, pasión, falta de control.

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