El tu exterior que es el que se le demuestra al mundo, se conoce como el aspecto yang, y el tu interior es el que recibe el nombre de yin. Yin y Yang se encuentran entrelazados; este sublime y atípico símbolo yin/yang siempre posee una pequeña mancha del yin en el yang claro, y siempre una mancha del yang en el yin oscuro.
De yang a yin se observa un constante flujo de energía, y de este mismo modo por el contrario: chí. Esta es una energía universal y se hace presente en todo, nos es de beneficio y se es necesario Chi bueno y renovado para mantenernos de buen humor y sanos. El Chi atrae junto a si mismo suerte y vitalidad. Si este se encuentra bloqueado o inclusive nosotros mismo lo bloqueamos o hacemos que este fluya mal, se estanca y se vuelve insano.
El Chi fluye de manera contraria a nosotros, según la dirección de la brújula de la que procede. Un buen ejemplo es el Chi del sur el cual proviene vivo y vigorizador; es demasiado yang. En cambio el Chi del norte es soñoliento y educativo; muy yin.
Algunos de los animales se benefician con distintas direcciones, por ejemplo el norte es bueno para el cerdo, el buey y la rata, motivo por el cual estos animales se deberían encontrar situados en el norte. Además cada uno de estos animales posee una estación según la ideal dirección de la brújula.
Un animal puede ser o yin o yang: extrovertido y activo, yang: introvertido y sensible, yin también se divide en yang menor y mayor, yin menor y mayor. Los animales yang o yin menor son mucho más yang o yin que los restantes.
El yang o el yin menor se encuentran con mayor estabilidad en referencia a los aspectos, pero son predominantes yang o yin. Además también se clasifican los años en yang o yin. Los años yang son extremadamente buenos para la sociabilizacion, negocios, conocer gente y ser sociable y energético. Los años yin son mucho mejores para el estudio y la vida en el hogar, y en general estos principalmente se objetan en la introspección. Los años pares son yang, los años nones son yin.